La UCR cambió las reglas y en Mercedes crece la expectativa por quienes jugaron por fuera del partido
La Convención Provincial de la Unión Cívica Radical aprobó este miércoles una reforma de su Carta Orgánica que modifica las reglas internas del partido y abre una nueva etapa de cara a la renovación de autoridades. En Mercedes, donde la interna radical viene mostrando fuertes diferencias, una de las preguntas comienza a ganar terreno: qué ocurrirá con los afiliados que participaron, acompañaron o jugaron electoralmente por fuera de la estructura partidaria.
La UCR de Corrientes movió este miércoles una pieza importante de su estructura interna. Reunida en el Salón Lapacho del Club San Martín de la Capital, la Convención Provincial aprobó modificaciones a la Carta Orgánica partidaria.
El presidente de la UCR correntina, Gustavo Valdés, sostuvo que los cambios buscan actualizar las reglas y garantizar elecciones internas más transparentes y participativas. Entre las modificaciones difundidas aparecen la adecuación de los circuitos territoriales, la incorporación de herramientas digitales y cambios vinculados al funcionamiento y convocatoria de las elecciones internas.
Pero detrás de la modernización partidaria aparece un punto particularmente sensible: la situación de los afiliados y la disciplina interna.
La propia convocatoria oficial de la Convención Extraordinaria estableció que la reforma alcanzaría al Título Segundo, “De la Afiliación”, comprendido entre los artículos 9 y 19 de la Carta Orgánica. Por eso, el alcance definitivo de las modificaciones en esta materia será clave para determinar cómo quedarán reguladas las situaciones de afiliados que hayan actuado electoralmente fuera de las decisiones orgánicas de la UCR.
MERCEDES, BAJO LA LUPA
La discusión adquiere una dimensión especial en Mercedes.
Horas antes de la Convención, la presidenta del Comité local, Belén Gómez, había confirmado en declaraciones a Radio City que los dos convencionales titulares de Mercedes no participarían del encuentro provincial y manifestó diferencias con la forma en que se impulsaba la reforma de la Carta Orgánica.
Gómez había aclarado que consideraba necesaria una actualización de las normas partidarias, aunque cuestionó el procedimiento utilizado para avanzar con los cambios.
Ese escenario se cruza ahora con otra discusión que podría convertirse en uno de los temas más delicados de la interna radical: qué tratamiento recibirán aquellos afiliados que en procesos electorales anteriores decidieron acompañar candidaturas, listas o espacios políticos por fuera de la estructura oficial de la UCR.
La pregunta no es menor.
¿Podrán participar normalmente de la próxima interna? ¿Existirán planteos ante los órganos disciplinarios? ¿La nueva Carta Orgánica endurece, mantiene o modifica las disposiciones que existían sobre estas conductas?
Por ahora, no corresponde hablar de expulsiones o sanciones automáticas, porque el texto definitivo de los artículos reformados todavía debe ser publicado oficialmente y comunicado al Juzgado Federal con competencia electoral, tal como estableció la convocatoria de la propia Convención.
UNA INTERNA QUE PROMETE NUEVOS CAPÍTULOS
La reforma llega además cuando la UCR se prepara para renovar sus autoridades.
Uno de los cambios anticipados antes de la Convención establece que, si el Comité Central no convoca a elecciones internas dentro del plazo correspondiente, podría hacerlo la propia Convención Provincial. También se incorporaron notificaciones digitales y modificaciones en la organización territorial.
Para Mercedes, entonces, lo ocurrido este miércoles en Corrientes Capital está lejos de ser una cuestión meramente administrativa.
Las nuevas reglas podrían impactar directamente en la pelea por la conducción del Comité Departamental, en momentos en que los distintos sectores intentan alcanzar acuerdos y definir quién encabezará el radicalismo mercedeño.
La ausencia de los convencionales titulares de Mercedes en una jornada en la que finalmente se aprobaron las reformas deja además una señal política de las diferencias existentes entre parte de la conducción local y el proceso impulsado a nivel provincial.
Ahora habrá que mirar la letra chica.
Porque después de la Convención llegará posiblemente la discusión más incómoda: quiénes están en condiciones de participar de la nueva etapa de la UCR y qué ocurrirá con aquellos afiliados que, en las últimas elecciones, decidieron transitar electoralmente por fuera de las decisiones orgánicas del radicalismo.










